sábado, 7 de agosto de 2010

Happiness









Vì esas naranjas partidas después  de mi reposo ido con los ojos muy abiertos y con mi mirada escapada para asimilar lo que me leí. ¿Estoy feliz con esto ? Cuando lo dejan a uno siempre queda un misterio, igual siempre los acompañare con serena compostura- Pero me paso a mi danza a esa danza de los seres humanos, a lo que hacen por naturaleza y que yo hago ya cuando todos lo han hecho, eso que me queda tan difícil. Pero esto es mas allá que una rutina impuesta como consecuencia de muchos capítulos de iCarly y agua fría  o de lloradas inútiles. Luego, me doy cuenta de que por mas endorfinas que libere con mis cosas y por mas que me aleje con la woolf y con Nabokov, no puedo evitar esas burbujas grises, cafes y espesas que siento que se forman, se estiran y se encojen detrás de mi frente –Mi horario arreglado, me acuesto cuando en mi casa empieza el olor a comida apunto de ser servida y el sonido de los dientes en las cucharas, después me levanto con las particulas amarillitas que entran por mi ventana y atravez de la cortina, es muy relajante pero me basta cerrar duro los ojos, abrirlos y que lleguen como flechas pasadas en veneno esos pensamientos que sólo me consumen en dismorfofobia, luego en realidad todo es mas complicado y mi tristeza asciende como burbujas sin brillo. Pero tengo mi plan que me libera en cuestión de cinco o mas vueltas a una cancha, corriendo alternando mi capacidad aleatoria para asumir el ardid y sentirme por fin aliviada de mi. Pero ahora es inevitable no pensar en que gasté todos mis tiros enamorándome de gente que solo me deshila .. Yo con que felicidad disparaba sin desconfianza infundada quedando después anacrónica y con repulsiones de mi misma, mientras que todos siguen y yo queriendo caminar hacia un rio de faros de carro sin llegar al otro lado o mi preferida, estar muy muy arriba y luego que todo y suelo se acerquen violentamente a mi hasta devolverme a mis 3 años y ver esos colores brillantes amorfos mientras mi papá me mimaba para hacerme volver.


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Y se inundó